Tras un periodo de inactividad, The Crooks regresan para lanzar un álbum con motivo de su vigésimo quinto aniversario, y lo hacen con un álbum conceptual en vinilo titulado Mediacracy.
Compuesto a lo largo de dos años y medio, pero grabado en estudio en cinta en un período de tiempo bastante corto, como era costumbre en los gloriosos años 70, el álbum representa una evolución en el estilo de la banda, que ha dado rienda suelta a su pasión por el power pop estadounidense (el de bandas como The Replacements y Rubinoos, por ejemplo) y, como siempre, por el punk rock and roll, buscando un sonido decididamente moderno.
Las catorce canciones de Mediacracy giran en torno al concepto del impacto de los medios de comunicación y las redes sociales en los estilos de vida y la cultura de las personas en los últimos años, mostrando un marcado contraste con la vida antes de la llegada de la era digital: el sensacionalismo, la búsqueda de meras cifras a expensas del pensamiento crítico en el mundo de la información, la sobreexposición de los medios a ciertos temas y la consiguiente división de los usuarios en "facciones", pero también aspectos más profundos que influyen en el comportamiento personal: el analfabetismo funcional, la difusión de teorías extravagantes y conspirativas, y la alienación de la realidad.
En el álbum, estos temas forman parte de una narrativa, vista a través de los ojos y reflexiones del protagonista, Tony, a lo largo de un día muy especial en el que decide abandonar todo y a todos (su vida tranquila, su trabajo, sus amigos, su novia, la ciudad donde vive) para irse a vivir a la carretera como un músico errante al estilo de Woody Guthrie, intentando redescubrir las sensaciones positivas que experimentó durante las giras con su banda. Así, las distintas canciones encajan como un rompecabezas, dando forma a los acontecimientos y pensamientos de Tony, a los encuentros de ese día: con su compañero de trabajo de mayor rango que intenta convencerlo de sus teorías conspirativas, con los miembros de su banda que se han centrado más en las redes sociales que en tocar música, con Mary, su novia, que lo convenció de cambiarlo todo pero no puede irse con él.
Varios invitados, algunos de fama internacional, que han participado en las giras de The Crooks a lo largo de los años y colaboraron con entusiasmo en el álbum, también contribuyeron musicalmente a esta narrativa: Kevin Preston (vocalista de Prima Donna y segundo guitarrista de Green Day) canta "Rise it Up", una de las canciones más distintivas y power-glam; Raldo Useless (guitarrista de Gluecifer de Noruega) desata uno de sus ardientes solos en "Right Next", mientras que en "Bad Boys", Ricky Rat (guitarrista de Trash Brats de Detroit y bajista de Dead Boys) añade un toque punk a los ritmos. Otros invitados italianos incluyen a Lester Greenowski, quien escribió la letra y canta "It's Easy" con su voz ronca; Zebra de Boogie Spiders, quien canta la introducción del álbum; y Nando de Senzabenza, quien enriquece los coros en varias pistas.
top of page

15,00 €Precio
bottom of page


